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Elízabeth Torres

Elizabeth Torres, Bogotá, Colombia,1987. Poeta, artista multimedia y traductora.

Inicia su carrera como escritora a corta edad, impulsada por la publicación de su libro “Preguntas sin Respuesta”, premiado por la Cámara Colombiana del Libro al “Mejor Libro del Año en Poesía”1999. El mismo año, es condecorada con la Medalla al mérito “Policarpa Salavarrieta” en el Grado de la Gran Cruz por la Asamblea Departamental de Cundinamarca por su conciencia poética y mensaje de paz durante tiempos de conflicto.

A los 11 años viaja a los Estados Unidos, continuando su educación y trabajo poético en Inglés y Español. Primer lugar en el premio de poesía Spirits in the Words de Daimler Chrysler y galardonada Live Your Life role model por American Eagle Outfitters en USA y Canadá. Estudia Medios & Cine y Bellas Artes en Kean University donde es nombrada Poeta en Residencia, y luego se muda a Nueva York donde participa en la creación del colectivo Poetas en Nueva York y funda la revista Red Door Magazine.

Autora de más de 20 libros de poesía, con los cuales ha viajado por Asia, Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. Elizabeth reside en Dinamarca, donde dirige la galería Red Door, es parte del proyecto NolitchX ‘Nordic Literatures in Change and Exchange’ y trabaja como escritora, traductora y coordinadora de CRM para Albatros Expeditions.

Ha participado en numerosas conferencias y festivales de poesía, entre ellos Festival Latinale en Berlin, el Festival de Literatura de Copenhague, el Festival de Mujeres Poetas en el País de las Nubes en Oaxaca, el Festival Metáfora en Quetzaltenango, entre otros. En el 2018, participó en el International Poetry Festival of Jonkoping, Sweden, y el Festival Internacional de Poesia de Medellin, Colombia.

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Selección de poemas

I

Visión 

Veo un río amazónico e hirviendo

En sus olas

Una multitud de cuerpos bailan

Elevan hogueras, cantan

Sus canoas llenas de flores e inciensos

El río es rojo y yo observo desde el puente.

A mi lado una bruja

La mitad de su rostro es una anciana

La otra mitad es una niña

Le digo:

Quieres ver cuanto me duele?

Así me duele, grito, señalando al agua

El tsunami rojo se eleva hasta el infinito

Los cuerpos desaparecen en sus mandíbulas

como erupción desde el centro de la tierra

Así me duele,

Arde.

Arde.

II

Rabia de la rabia. Rabia de sangre en luna llena. Rabia de sombras derramándose hacia dos orillas distintas. Rabia de la flecha certera. Rabia también del ciervo y su presentimiento. Rabia de tantos años en abismo. Rabia de agujero negro. Rabia ancestral, milenaria, incandescente. Un río un animal una pulsera de campanas en el pie derecho. Escucha mi rabia galopando hacia la noche. Rabia en singular. En vertical. En vertigo. Rabia de lirios apagandose. Hemos llegado a la desembocadura. Este es el destierro. La orfandad. Hora de cortar los hilos dorados. Hasta aquí, amor, hasta aquí.

III

La Herida Invisible 

la herida invisible se derrama por todos lados:

no hay membrana ni guerrero ni beso que nos despierte.

la palidez empezó por el pecho

y ahora se van cayendo uno por uno todos los caprichos

todas las fascinaciones ahora son de piedra

asfalto como tus ojos

como tus venas / como tus risas / como tus gritos que parecen caballos de agua

huyendo en vertical hacia las sombras

como tus dedos cruzandose sobre ríos de sudor y tormento.

nuestro amor es una zona de derrumbes

yo, sin mis anzuelos a su orilla,

pena de muerte,

salida de emergencia

sé ahogarme en tu vertigo pero no logro salvarnos

el alma deshojandose al otro lado del espejo.

y qué de los espacios intermedios

de sus calles estrechas donde no entró la cordura

de sus bombillos rotos / telarañas fosforescentes

qué de las cuevas donde abandonamos nuestras primeras pieles

la luz blanca

el sobresalto

la leyenda

aclaración: las regiones que dejamos sin habitar,

aún nos esperan.

aclaración: las regiones que dejamos sin habitar,

aún nos esperan.

aclaración: las regiones que dejamos sin habitar,

aún nos esperan.

IV

Islands Brygge, Copenhagen

Distintos Espantos

Si no entiendes amor

las lenguas con las que te acaricio

no las cortes

que no vuelven a nacer.

vienen de un trozo de astro distinto

de la condena de los desaparecidos

cada sílaba es un pájaro migrando al sur

reposando en tu hombro

reclamando un poco de agua

no las espantes

no borres sus nidos de tu boca

que despues

sus hijos

no sabran volver a tí.

Tu y yo no somos el mismo espanto

pero vamos aprendiendo a reflejarnos

no busques mi origen

no intentes traducir los dialectos de mis habitantes

dejalos bailar en tu cuerpo toda la noche

dejalos perderse en tu furia toda la vida

dejalos tejer con su sangre

los pedazos de ti que cayeron en la guerra.

pero por favor,

no te consideres arqueologo

cada vez que te lleven a mi núcleo.

y si a veces

son solo ruidos insensatos los que te llaman

solo tormentas, estornudos y naufragios

en una esquina un perro rabioso lamiendose las patas

y el resto solo incendios

qué ganas con hacerte jaula?

qué ganas con domesticar el grito?

con qué flecha intentas apagar el sol?

si no entiendes amor

las lenguas con las que te acaricio

de pronto ya nos vamos apagando

de pronto se cumplió la maldición de los ancestros

de pronto nos llegó el fin del mundo

y ni cuenta nos dimos.

V

el barco:

insomne gigante malherido.

que si una vez fue guarida de luciérnagas,

que si una vez fue gaviota o trozo del vestido

del amor esperante en otro puerto,

que si una vez supo el lenguaje de los otros,

que si una vez fue escriba de los astros

que si una vez los espacios intermedios

o al menos humedad entre los muslos

ya no importa.

el barco carcomido por la culpa.

el barco sólo huesos y tumbas de insectos,

el barco se abandona;

quiere sepultarse en la ceguera,

quiere agonizarse de vigilias.

el barco cruje y se retuerce en el útero del mar.

el barco se infecta de todos los secretos de los náufragos

y por lo tanto toda rabia

de ámbar y de musgo

se le aferra a la punta de los pies.

el barco escupe demencias desde todas sus arterias

gruñe / aúlla / se violenta / se nocturna

el barco es rojo y sus lámparas danzan un vals marino

el lógubre baile de los entristecidos

el barco es un sollozo suicida

una ráfaga de pánico incurable.

y yo, en su centro,

sin chaleco salvavidas,

sin libro de instrucciones,

sin capitán….

sin haber

aprendido

a nadar,

de repente ardiendo

con las más inapropiadas ansias de existir.


Baúl de Recuerdos: